martes, 20 de mayo de 2014

Malestar cunde en el TSJ ante falta de ajuste salarial

“Sabemos que todos los trabajadores han estado a la altura de las circunstancias y de los requerimientos de la sociedad venezolana, aún en los momentos más difíciles”. Estas palabras que la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), magistrada Gladys Gutiérrez, le dirigió a los empleados del organismo el pasado 30 de abril, en un acto por el Día del Trabajador, parecían el preludio de un reconocimiento, en forma de un ajuste salarial que los compensase por los estragos que la inflación y la devaluación han hecho en sus bolsillos.


Sin embargo, lo que anunció la Magistrada estuvo en las antípodas de lo que los congregados en el auditorio de la institución esperaban oír. Ese día, según comunicado enviado por el TSJ, la funcionaria informó que el máximo juzgado suscribió un acuerdo con las Tiendas del Sur para que los trabajadores puedan adquirir “artesanías y libros” a precios especiales; y además indicó que estaban por firmar sendos pactos con las universidades Bolivariana y de los Trabajadores para facilitarles la continuación de los estudios superiores.

“Hay mucha molestia entre los abogados proyectistas, porque ven como sus ingresos no hacen sino mermar y la única compensación son libros y estudios en casas de estudios sin trayectoria”, aseguró uno de ellos, quien recordó que desde la gestión de la magistrada Luisa Estella Morales se impuso en el TSJ la tesis de realizar aumentos salariales de acuerdo a la línea de Ginni, promoviendo así incrementos mayores entre quienes menos ganan (personal obrero) y menores entre quienes más (personal técnico) para supuestamente acabar con la desigualdad.

“Los ajustes de los últimos seis años para los abogados no deben alcanzar a la tercera parte de los aumentos del salario mínimo decretados por el Gobierno y por eso en los últimos meses se han producido renuncias, porque en el sector privado puedes ganar más y tienes menos responsabilidad”, agregó el confidente.

Aunque no ha habido aumento, los trabajadores han recibido algunos ingresos extra. Sin embargo, los consultados los consideran insuficientes.

“Por el Día del Trabajador nos dieron un bono de 2.500 bolívares en cestaticket y por el de la Madre le dieron a las madres 1.200 bolívares en efectivo, mientras el Gobierno ya ha subido dos veces el salario mínimo”, afirmó un abogado, quien apuntó: “Esto es una burla si se compara con los 50 mil bolívares que reciben los magistrados en su tarjeta de alimentación, los cuales son adicionales a los 48 mil que perciben por salario”.

La Ley de Emolumentos fijó en 12 salarios mínimos el tope que puede recibir un integrante del TSJ, lo cual equivale a 48 mil bolívares en la actualidad.

La fuente señaló que la molestia entre el personal se agrava por los retrasos en los que ha incurrido a la hora de entregar los vehículos Chery, de fabricación china, que los empleados compraron a través de la Caja de Ahorros.


Magistrados consultados, por su parte, aseguraron que la directiva analiza realizar un ajuste, pero que estudia si es necesario solicitar un crédito adicional al Gobierno. (EU)

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